Está en Cafayate y se invirtieron 4.400.000 pesos
 Se inauguró en la ciudad de Cafayate, Salta, una nueva estación en la ya tradicional Ruta del Vino local: el Museo de la Vid y el Vino. Se trata de un emprendimiento desarrollado sobre el antiguo museo que llevaba el nombre de La Bodega Encantada, y le otorga a los Valles Calchaquíes un nuevo atractivo turístico. La superficie construida es de 1100 m2 y la restaurada de 688 m2.
Este inmueble cuenta con el diseño arquitectónico del estudio Proyecto de Edificio e Instalaciones y propone una muestra dinámica e interactiva sobre la historia y las características de los viñedos y los vinos en la bella zona calchaquí.
El nuevo museo, que fue concebido y diseñado en más de cuatro años de trabajo, fue creado y desarrollado por un equipo interdisciplinario dirigido por Héctor Berra y Gustavo Borrasca. "Este espacio cultural busca no sólo promover el conocimiento, sino también exaltar los sentidos e intentar, con nobles recursos estéticos y narrativos, envolver emocionalmente al público", explicó Berra.
Y agregó: "Se trata de un espacio vivo, pleno de estímulos visuales y sonoros, interactivo y entretenido que contribuye al crecimiento cultural de visitantes de todas las edades, cualquiera que sea su condición
sociocultural. Este proyecto no sólo pretende estar a la vanguardia de los museos temáticos argentinos, sino también posicionarse como uno de los más originales e innovadores dedicados al mundo vitivinícola".
La propuesta busca que el visitante deje de lado su papel de espectador para sentir la experiencia de formar parte del mundo del vino: "Los contenidos se expresan de una manera artística, con técnicas de exhibición que incluyen efectos escénicos, lumínicos, programas multimedia y presentaciones audiovisuales", comentó Berra.
Las dos salas del moderno museo se inspiran en los paisajes calchaquíes, en la tierra y sus frutos, en su presente productivo y la proyección de sus vinos hacia el mundo, así como en la sentida evocación de cada una de sus tradiciones.
La obra civil finalizó en noviembre último, tras un año de ejecución, y permitió contener las exhibiciones e instalaciones que dieron vida al Museo del Vino que funcionaba en Cafayate. Para eso se realizó la restauración de ese antiguo inmueble y se llevó adelante la construcción de dos edificios para dotar al nuevo museo de otros espacios de exposición. Arquitectónicamente se desarrolló en dos volúmenes, que establecen un expresivo contrapunto entre la imagen tradicional del antiguo espacio y la modernidad del nuevo.
Diseño, creatividad, arquitectura y tecnología se combinan en este flamante inmueble, que demandó una inversión en ingeniería civil de 4.400.000 pesos, y permite conocer la historia y la vida que rodea a los tan afamados vinos salteños.
En esta región, los viñedos se extienden por más de 1800 hectáreas, que abarca las localidades de Cafayate, San Carlos, Angastaco, Molinos y Cachi.
|